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No estamos solos

No estamos solosabril 24, 2015 4:41 pm

Novelas para psicoterapeutas

Novelas para psicoterapeutasmarzo 10, 2015 9:19 am

Paseo por el (no tan) Lejano Oeste

Paseo por el (no tan) Lejano Oesteenero 25, 2015 3:08 pm

Los mejores libros que he leído en 2014

Los mejores libros que he leído en 2014diciembre 15, 2014 6:13 pm

Despacito y con buena letra

Despacito y con buena letranoviembre 10, 2014 11:21 am

No estamos solos

por Delia

La vida del freelance puede llegar a ser horriblemente solitaria. Hay días en los que lo más parecido a una conversación es decir “te abro” al cartero comercial cuando toca al timbre. (Todos los que nunca abrís al cartero comercial: un poquito de solidaridad, amigos. Volved a ver Los lunes al sol y esa escena en la que Bardem reparte publicidad. Además, levantarte de la silla te viene bien. Luego tiras los papelitos a reciclar y punto).

Somos muchos los autónomos que trabajamos solos en casa, ajenos aún a la moda del coworking. A muchos nos gusta, pero es cierto que a veces se hace un poco duro no ver a nadie en toda la jornada, más allá de los mencionados carteros, agentes del Círculo de Lectores y miembros de distintas sectas que hacen proselitismo puerta a puerta (con inmobiliarias y eléctricas a la cabeza del bombardeo).

Para los momentos de bajón, recuerda que no estamos solos. No te lo digo yo, te lo dicen mis estanterías, en las que proliferan libros entre el humor y la autoayuda que reflejan algunos de los placeres (y las angustias) de trabajar por cuenta propia.

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Novelas para psicoterapeutas

por Delia

Cada vez que doy con un libro que me gusta mucho suelo pensar (no parece una idea demasiado original, por otra parte) a quién se lo recomendaría. Y con una extraña frecuencia viene a mi cabeza el nombre de Carola,  una buena amiga que se dedica a la psicoterapia.

Resulta apabullante la cantidad de referencias que se hacen a su profesión y aledaños en todo tipo de obras de ficción, imagino que porque bucear en la mente y las emociones humanas es también la esencia de la literatura. Sin buscarlos, me he ido encontrando con psiquiatras, psicólogos y psicoanalistas en muchas novelas: aquí os dejo una lista con algunas de las que más me han gustado, sin pretender hacer un estudio exhaustivo sobre el tema (la compilación podría ser más extensa que el DSM).

  • Suave es la noche, de Francis Scott Fitzgerald (Alfaguara), o la no tan sutil línea entre genialidad y locura, amor y odio, arte y vida.
  • Alias Grace, de Margaret Atwood (descatalogado en España), o cómo el sesgo de clase y género ha condicionado profundamente las ciencias de la salud mental (y cabe preguntarse hasta qué punto lo sigue haciendo).
  • ¿Eres mi madre?, de Alison Bechdel (Random House), o cómo convertir tu terapia en un libro.
  • Cosas que los nietos deberían saber, de Mark Oliver Everett (Blackie Books), o cómo convertir tu libro en una terapia.
  • Elegía para un americano, de Siri Hustvedt (Anagrama), o porqué los psicoanalistas también necesitan un psicoanalista.
  • La trama nupcial, de Jeffrey Eugenides (Anagrama), o cómo resolver un triángulo amoroso en el que uno de los vértices tiene problemas psiquiátricos.

(Me he dado cuenta de que la lista me ha quedado muy anglosajona. La iré actualizando con otras referencias y, si queréis, podéis añadir las vuestras en los comentarios).

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Paseo por el (no tan) Lejano Oeste

por Delia

Empezaré por aclarar que la foto de entrada de este apunte no está tomada en ningún lugar del Oeste americano, sino en las Bardenas Reales (Navarra). Todos asumimos que la iconografía del western es una creación visual del cine (con aportaciones de la novela y el cómic) y a nadie le extraña demasiado que Almería sea Nuevo México o Alberta pase por Wyoming. Hay quien sostiene incluso que la mejor escena del género se rodó en Burgos.

Los clichés son básicos en la formación de un género y van mucho más allá de la imagen. Igual que se repiten los caminos polvorientos y las plantas rodantes, tenemos escenas de barra de bar, duelos a pleno sol, muertes que piden venganza, muchos más disparos que balas y una sorprendente escasez de personajes femeninos.

¿Cómo se las apañaron los americanos para colonizar la frontera con tan pocas mujeres? Por muy duros que fueran estos héroes solitarios, es obvio que no se reproducían por esporas. Sí había mujeres, mujeres de todo tipo, y algunas obras de ficción también las retratan a ellas.

Para asomarse a ese otro western, ya recomendé en mi lista anual Mi Ántonia, de Willa Cather, que como bien me puntualizó Karen, se publicó originalmente en 1918. Es decir, antes de que el cine extendiera esa imagen del Oeste pistolero.

Otros libros muy recomendables en los que se dan pinceladas sobre ese Oeste sin sheriff ni forajidos, pero con maestras, ingenieros, granjeras y emigrantes, son:

[FOTO: Mikel Navarro]

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Los mejores libros que he leído en 2014

por Delia

¿Hay algo más navideño que las listas? Pues aquí va la mía, pero no con peticiones sino con recomendaciones. Estas son las lecturas con las que más he disfrutado este año:

  • Los extraños, Vicente Valero, Periférica (2014). Nada más apropiado en esta época de reuniones familiares que un libro sobre esos desconocidos con los que te unen lazos de sangre. Valero bucea en su memoria familiar para contarnos la historia de algunos de sus más peculiares allegados en este libro de no ficción con ritmo de buena novela.
  • Las chicas de campo, Edna O’Brien, Errata Naturae (2013). Compré este libro sin tener ni idea de quién era su autora, solo porque en la contraportada aparecía una frase muy elogiosa hacia ella firmada por Alice Munro. A pesar de mi desconocimiento, Edna O’Brien es una de las “grandes damas de las letras” (en este caso irlandesas), y nótese que esa frase comodín se usa para intentar situar en su lugar a cualquier buena escritora que no sea principiante (y nótese que no hay expresión equivalente en masculino). Me cautivó el ambiente y la autenticidad de sus personajes, sobre todo esas mujeres con muchas más aristas de las que encontramos habitualmente en el cine o la literatura popular.
  • Mi Ántonia, Willa Cather, Alba (2011). Si alguna vez te has planteado que en el western faltan mujeres, tienes que leer este libro. Willa Cather nos cuenta la vida de colonas y pioneras de todas las clases sociales (aunque sobre todo trabajadoras) y de todas las procedencias (aunque sobre todo de Europa del Este). Sin almíbar y sin condescendencia. Sin tratar de condenarlas ni salvarlas. Un prodigio.
  • Del color de la leche, Nell Leyshon, Sexto Piso (2013). Novela breve y evocadora narrada en primera persona por una chica que no podrás sacarte de la cabeza. Me recordó por momentos a Alias Grace, de Margaret Atwood, y creo que no se le puede dedicar mejor piropo a ningún libro.
  • Y, el último hombre, Brian K. Vaughan y Pia Guerra, ECC (2013-2014). Esta serie de cómics empezó en 2002, pero ahora acaba de terminar su edición en España en 10 tomos. Retrata un mundo en el que todos los hombres han muerto, excepto uno, con la consiguiente lucha feroz entre las que quieren protegerlo y las que quieren cargárselo. Interesante distopía en este cómic que se lee como se ve una buena serie.
  • This is how you lose her, Junot Díaz, Faber and Faber (2012). Los personajes masculinos que protagonizan sus relatos oscilan entre lo estúpido y lo despreciable, pero Díaz escribe tan bien que da gusto leer las andanzas de estos dominicanos perdidos (en más de un sentido) en Nueva Jersey. Aunque está traducido (Así es como la pierdes, Random House Mondadori), recomiendo la versión original para apreciar el portentoso uso del lenguaje de Díaz, en el que se mezclan palabras y estructuras del español y el inglés.

[FOTO: Patrik Goethe]

2 comentarios

  • Karen Isabel Ocana says:

    Delia, He disfrutado de tu lista de libros leidos en 2.014 y me animas a que haga mi propia lista! Pero antes, te agradezco tus recomendaciones de lectura. De Willa Cather habia leido alguna vez que habia que leerla por sus retratos de mujeres. No se quien me la habria recomendado, si mi amiga Marie-Susanne o la escritora inglesa Angela Carter… pero conste que la version inglesa se publico en 1.918! De Junot Diaz he leido algo, y me fascina… Los demas autores, autoras, no las conozco pero esa de Los extranyos me parece muy interesante. Compartire mi lista en cuanto este lista…

  • Teresa Ortiz says:

    Comparto el gusto y los comentarios por los libros que conozco, así que me apunto los que no, segura de que también em gustarán. Gracias!

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Despacito y con buena letra

por Delia

Los refranes también pasan de moda. ¿Entenderán las nuevas generaciones de tecleadores nativos qué quiere decir escribir con buena letra, ya sea en sentido real o figurado? No lo sé, pero de lo que sí estoy segura es de que la pausa y la reflexión siguen siendo buenas aliadas de la escritura. En estos tiempos de frenética inmediatez debemos reivindicar la calma más que nunca.

Esto es lo que proponen los editores de Delayed Gratification, una revista británica que presume de ser la última en dar las noticias. La publicación sale cada tres meses en papel (preciosa edición) y repasa los acontecimientos del trimestre anterior, en un intento de profundizar en las historias más allá del constante (y superficial) flujo de información.

Me enteré de su existencia en el pasado TEDxMadrid 2014 gracias a la ponencia de Rob Orchard. Este abanderado del slow journalism denunció la obsesión por la rapidez, el copy-paste de notas de prensa sin contrastar y otros males del periodismo moderno, si es que siguen siendo periodismo esos textos más preocupados por el clic que por la información.

En el mismo evento, el investigador y activista Gonzalo Fanjul se quejaba de que somos un país de tertulianos: pasamos de un tema a otro sin entender ninguno. Curiosamente lo decía en el TED, un evento que se caracteriza por eso, por saltar de una cuestión a otra, muchas de ellas interesantes, pero a un ritmo que es difícil asimilar.

Por eso, casi dos meses después del evento, he sentido la necesidad de recapitular y volver a procesar. Más o menos lo mismo que hacen en Delayed Gratification y en otras buenas revistas. Despacito y con buena letra.

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